Consultora Marturet

Por Cr. Gastón Marturet –Mat. 5131 CPCEER – Consultora Marturet & Asociados

La administración siempre ha sido fundamental para la empresa en cualquier momento de su vida. Es el departamento que le brinda al empresario la información necesaria para saber dónde está parado, convirtiéndose en un componente muy importante para la toma de decisiones. En esta nota queremos resaltar su importancia en este nuevo contexto económico que nos obliga a replantearnos muchos aspectos de la vida de nuestra empresa: el de la inflación a la baja.

Un poco de historia

A lo largo de los últimos años los argentinos nos hemos acostumbrados a convivir con la inflación desarrollando con ella una relación tóxica.

La «odiamos» como sociedad porque nos devora el poder adquisitivo, destruye el ahorro, complica cualquier planificación y genera una incertidumbre constante. Las familias ven cómo sus ingresos se licúan mes a mes, y las empresas no pueden proyectar costos ni precios.

Pero a su vez la «necesitamos» (o creemos necesitarla) y acá está lo perverso del asunto. Argentina desarrolló una dependencia estructural de la inflación como mecanismo de ajuste económico porque básicamente las cuentas no cerraban: el gasto era mayor que el ingreso. Para cubrir ese desfasaje, se imprimía dinero. Esto incentivaba de forma artificial y cada vez más efímera el consumo, y nos anestesiaba. Como empresarios, nos tentamos en ver como las ventas subían y los costos se licuaban, pudimos financiarnos a tasas negativas y realizamos inversiones financieras paralelas al negocio con márgenes de rentabilidad extraordinarios. Competir era más fácil, ya que el cambio constante de precios hacía que el factor económico sea el factor relevante, haciendo a un lado factores como la calidad y el servicio al cliente.

Actualidad y contexto

Hoy y desde hace un año y medio nos encontramos inmersos en un proceso de estabilización en el cual el «corte» genera abstinencia dolorosa (recesión, desempleo, conflicto social).

El Gobierno Nacional decidido a terminar con el déficit fiscal, redujo del gasto público para equilibrar las cuentas públicas (no gastar más de lo que ingresa), y terminó con la emisión monetaria, herramientas que han resultado exitosas para reducir la inflación: pasamos de un 211% en 2023 a un 118% en 2024 (primer año del plan económico) y las proyecciones para 2025 se acercan al 25%.

Por otro lado, se sinceraron las tarifas de servicios públicos que permanecían congeladas, lo que redundó en un aumento significativo de costos operativos para las empresas y una reducción del poder adquisitivo de los consumidores. Paralelamente, la liberación de las importaciones nos abre nuevas oportunidades de negocio, pero también nos obliga a competir en condiciones mucho más exigentes. En cuanto al mercado de dinero, hoy es caro en términos reales, por lo que la decisión de pedir un préstamo debe tomarse con muchísima prudencia y habiendo analizado detenidamente los costos.

Todo indica que el rumbo adoptado no va a modificarse en el corto plazo, y las previsiones económicas avizoran un panorama de recuperación “lenta” para este segundo semestre de 2025.

Este nuevo escenario de desaceleración inflacionaria y estabilidad macroeconómica nos empuja como empresarios a repensar nuestro negocio y a tomar decisiones, y la forma deseada de hacerlo es nada más y nada menos que con información sólida y confiable producida en el seno de su administración.

Como producir información de calidad

Producir información en la administración de su empresa no requiere de grandes inversiones, pero sí de convencimiento por parte del empresario de la importancia que tiene el «saber dónde está parado«:

  • Cuánto vende y cómo cobra;
  • Cuánto compra / gasta y cómo paga;
  • Cuánto debe y cuánto le deben;
  • Cuál es su disponibilidad de fondos para hacer frente a sus compromisos.
  • Cuál es su estructura de costos;
  • Cuál es su resultado económico y financiero;
  • Cuánto puede o no retirar del negocio;
  • A qué carga impositiva se encuentra expuesto y cuáles son sus alternativas para morigerarla.

Esto no se logra de la noche a la mañana. Es un proceso que requiere del acompañamiento profesional permanente, un plan de trabajo y pautas y procedimientos que deben ser seguidos de manera escalonada para el cumplimiento de los objetivos propuestos.

Hoy existen herramientas que facilitan mucho la lectura de la información y de implementación sencilla en cualquier empresa, desde planillas de Excel hasta tableros de control en Power BI, pero no debe perderse de vista que el fondo es lo más importante: la información debe ser sólida, debe estar auditada y debe ser analizada de manera periódica para que refleje la realidad de su empresa.

En nuestros años de experiencia acompañando empresas de la región, hemos visto cómo la diferencia entre el éxito y el fracaso empresarial no radica en el tamaño del negocio o el sector, sino en la calidad de su información administrativa. En un contexto económico tan desafiante como el argentino, la administración profesional es lo que nos permite transformar la incertidumbre en oportunidad.

Desde Consultora Marturet creemos que en contextos como el actual, donde la estabilidad exige mayor precisión, el valor de una administración profesionalizada se vuelve determinante. Nuestro equipo está comprometido con la mejora continua y capacitado para brindarle las herramientas concretas que necesita para transformar sus datos en decisiones estratégicas.

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